DIARIO MONTAÑES
BARRERAS DE OLOR PARA EVITAR QUE LA FAUNA INVADA LAS CARRETERAS DEL CAMPOO.
-
La Consejería de Obras Públicas ha colocado 1.500 botellas de repelentes y atrayentes para reducir la siniestralidad que producen los animales salvajes y domésticos
Con un presupuesto de algo más de 70.000 euros se ha contratado a una empresa especializada, que ha colocado en puntos estratégicos botellines de plástico con sustancias atrayentes y repelentes para conseguir que los animales se desplacen hasta los pasos de fauna habilitados. En total, según informaciones de la propia Consejería, se han colocado alrededor de 2.400 en las carreteras de la región; de los cuales 1.500, se han ubicado en nueve carreteras de la comarca campurriana, las que tienen la siniestralidad más acusada: CA-272 entre Pozazal - Villanueva de la Nía; la CA-284 entre Matamorosa- Mataporquera; la CA- 283 entre Reinosa-La Lomba; la CA-171 entre Reinosa-Corconte; la CA- 730 entre Retortillo- Arroyo; la CA- 741 entre Arroyo y Montesclaros; la CA-273 entre Villanueva de la Nía- Quintanilla de las Torres; la CA-274 entre Polientes- Ruerrero y la CA- 275 entre Ruerrero- Villaescusa de Ebro. Además, en estas carreteras también se ha procedido a despejar la vegetación y, a colocar elementos reflectantes que asusten a los animales.
Resultados a bajo coste
Los efectos de estos productos ubicados en los piquetes de acero de
los quitamiedos, que tienen una duración de algo más de seis meses,
están teniendo buenos resultados en Cantabria y con un coste bajo. De
momento, según fuentes de la Consejería de Obras Públicas, se están
mitigando en algo más del 70% los accidentes en las carreteras de Campoo
vinculados a la fauna, al ayudar a dirigir a los animales hacia las
"obras de paso" que permiten la continuidad de una vía de comunicación
terrestre.Los productos que se utilizan son naturales. En el caso de los repelentes se recurre a la orina de lobo, que hace huir a corzos, venados y jabalíes, siendo estos últimos una plaga en las carreteras campurrianas. Además, también se utilizan otros repelentes específicos para jabalí y corzo. El uso de repelentes no es nuevo pues se comenzó a utilizar hace dos décadas y el producto se vende actualmente en garrafas. Su obtención se consigue con animales en cautividad, aunque visto el resultado se produce cada vez más de forma artificial.
El otro método es el uso de atrayentes para obligar a los animales a que se desplacen hasta los pasos de fauna. Estos productos, que contienen principalmente gasoil, reúnen características olfativas que llaman la atención de los animales. Uno de los productos consiste en una brea con olor a madera que atrae a los animales porque les sirve para desparasitarse. Esta mezcla se unta en las paredes de los pasos de fauna, de manera que el animal opta por acercarse a ellos. También se utilizan otros compuestos elaborados a base de resinas vegetales y feromonas de hembra.
Responsabilidad
En los accidentes de tráfico ocasionados por el atropello de animales
considerados especies cinegéticas la ley actual establece que será el
conductor del vehículo el responsable de los daños ocasionados a
personas o bienes, sin que pueda reclamar por ellos. Esta es una de las
principales modificaciones que introdujo la reforma de la Ley sobre
Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial que entró en
vigor hace casi dos años. Hasta esa modificación se establecía que, en
accidentes por atropello de especies cinegéticas, solo sería responsable
el conductor del vehículo cuando hubiese incumplido las normas de
circulación.
Comentarios
Publicar un comentario